La lluvia y la sequia

Cuando fuimos a Tijuana todo estaba seco y buscabamos un alivio del calor que nos asedía todos los días. Cuando regresamos todo estaba destruido por el agua. Fui a comprar una goras y el que me atendía decía que había encontrado en Job la respuesta a lo que nos estaba pasando.

En El están la sabiduría y el poder, y el consejo y el entendimiento son Suyos. El derriba, y no se puede reedificar; Aprisiona a un hombre y no puede ser librado. El retiene las aguas y todo se seca, y El envia, e inundn la tierra En El están la fuerza y la prudencia, Suyos son el engañado y el engañador. Job 12:13-16

No debemos olvidarnos de Dios o tenerle como un enemigo.

Publicadas por John C. Kennington